Son las ocho en punto g Gato se dispone a cenar una sardina. ¡ Ding-dong ! Cuando Gato abre la puerta se encuentra con un pingüino con una mochila enorme a la espalda... ¡ que entra en su casa sin pedir permiso ! Gato nunca espera visitas porque no le gustan nada. Pingüino parece decidido a quedarse a pasar la noche. ¿ Cómo conseguirán entenderse dos animales tan distintos ? Por suerte, ¡ a los dos les encantan las sardinas !
Son las ocho en punto g Gato se dispone a cenar una sardina. ¡ Ding-dong ! Cuando Gato abre la puerta se encuentra con un pingüino con una mochila enorme a la espalda... ¡ que entra en su casa sin pedir permiso ! Gato nunca espera visitas porque no le gustan nada. Pingüino parece decidido a quedarse a pasar la noche. ¿ Cómo conseguirán entenderse dos animales tan distintos ? Por suerte, ¡ a los dos les encantan las sardinas !