Mark, un alfa solitario y chef, había renunciado a su manada en busca de una vida tranquila. Pero cuando una omega desorientada irrumpe en su restaurante buscando refugio, su mundo cuidadosamente construido se sumerge en el caos. La mujer está en celo, un llamado primigenio que Mark no puede ignorar. Dividido entre su instinto protector y sus deseos prohibidos, debe decidir hasta dónde llegará por esta invitada inesperada. "Estás en celo" dijo en alto sin pensarlo, con un tono ligeramente acusatorio.
Por supuesto, no la había olido porque su olor estaba bien escondido, pero todos los signos estaban ahí. Su corazón alborotado, la necesidad imperiosa de Mark para protegerla, la respuesta inmediata de ella cuando él le dirigió una orden imperativa... "Sí, Alfa" repitió la castaña, tomando su brazo para bajar del contenedor. A Mark casi le fallan las piernas. Al tenerla cerca pudo percibir algo de su olor real y sus instintos primarios lucharon por tomar el control.
La necesidad de proteger a aquella mujer desconocida de cualquier mal, de llevarla a las cocinas y encerrarse con ella ahí por los días que durase su celo, clavándola contra el suelo, o la pared o cualquier superficie, haciéndola gemir y gritar, alejando cualquier dolor que el celo le pudiese estar provocando. Le daba igual hasta el olor de la basura, lo necesitaba y lo necesitaba ahora. Esta novela corta consta de 10.000 palabras aproximadamente.
Mark, un alfa solitario y chef, había renunciado a su manada en busca de una vida tranquila. Pero cuando una omega desorientada irrumpe en su restaurante buscando refugio, su mundo cuidadosamente construido se sumerge en el caos. La mujer está en celo, un llamado primigenio que Mark no puede ignorar. Dividido entre su instinto protector y sus deseos prohibidos, debe decidir hasta dónde llegará por esta invitada inesperada. "Estás en celo" dijo en alto sin pensarlo, con un tono ligeramente acusatorio.
Por supuesto, no la había olido porque su olor estaba bien escondido, pero todos los signos estaban ahí. Su corazón alborotado, la necesidad imperiosa de Mark para protegerla, la respuesta inmediata de ella cuando él le dirigió una orden imperativa... "Sí, Alfa" repitió la castaña, tomando su brazo para bajar del contenedor. A Mark casi le fallan las piernas. Al tenerla cerca pudo percibir algo de su olor real y sus instintos primarios lucharon por tomar el control.
La necesidad de proteger a aquella mujer desconocida de cualquier mal, de llevarla a las cocinas y encerrarse con ella ahí por los días que durase su celo, clavándola contra el suelo, o la pared o cualquier superficie, haciéndola gemir y gritar, alejando cualquier dolor que el celo le pudiese estar provocando. Le daba igual hasta el olor de la basura, lo necesitaba y lo necesitaba ahora. Esta novela corta consta de 10.000 palabras aproximadamente.